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05 de noviembre Por Cursalab comentario

Siglo XXI y la población económicamente activa fluctúa entre dos grandes grupos generacionales: La generación “X”, los que vieron y formaron parte de la transición a la era digital, y los millennials, emprendedores, creativos y pasionales. Por este motivo, las empresas deben plantearse las siguientes preguntas ¿están alineados los valores de mi empresa con lo que va más allá de la venta? ¿Cuáles son esos valores que me distinguen de otras empresas?

La venta de tangibles, pero sobre todo de intangibles, requiere que la fuerza de ventas de las empresas conozcan mucho más que los beneficios a ofrecer. Según un estudio realizado en la Universidad de Oregon (2018), las generaciones mencionadas al inicio basan sus decisiones no solo en obtener un provecho personal, sino que son más conscientes en cuanto a impacto social, cultural y medioambiental; esto supone un nuevo reto para el área de recursos humanos en cuanto al armado del perfil del personal de ventas que necesita.

Si una empresa prevé necesario reestructurar o refrescar su fuerza de ventas, puede comenzar generando o reforzando valores en el equipo, buscando primar siempre la practicidad y la distinción. Estos valores esenciales son:

  1. Adaptabilidad:

    Los mercados nunca se detienen, todo siempre está en constante cambio. El tener una adecuada flexibilidad para amoldarse a las nuevas demandas mantendrá a nuestra fuerza de ventas activa y sin frustraciones, generando así un adecuado clima de trabajo.

  2. Actualización:

    El uso de las nuevas tecnologías, como el e learning, permiten una adecuada gestión no sólo para conocimientos duros, sino también para conocimientos blandos, como son los valores. Las capacitaciones virtuales permiten ser moldeadas de acuerdo a las necesidades de las empresas, tal como las facilidades brindadas por CursaLab, lo que permite mejorar la efectividad del trabajo que resulta en un mejor servicio.

  3. Capacidad de análisis:

    Siguiendo la línea de las capacitaciones en ventas, las plataformas e learning, con el estilo interactivo que las caracteriza, pueden incluir vídeos de simulación para analizar diversas situaciones y tomar de decisiones. El poder ver más allá de lo básico por, tal vez, falta de recursos, nos hará de mente flexible para incluir nuevos procesos de resolución de problemas y ampliación de panoramas.

  4. Proactividad:

    Si bien es de carácter formativo, la convicción de que la proactividad es la madre de las grande mejoras es un lema infalible en este siglo donde el desarrollo de acciones creativas y audaces nos lleva a estar siempre un paso más adelante de cualquier problema que pueda surgir.

  5. Empatía y receptividad:

    Analizado desde cualquier perspectiva, la empatía es una capacidad esencial para formar cualquier tipo de trabajo y, analizados desde el área de ventas, debemos jugar el rol del otro lado: el cliente; al plantearnos este paralelo, podremos ser receptivos y personalizar el servicio en función de las necesidades y exigencias tanto de la empresa como del cliente.

Si bien las empresas se centran en la importancia de la visión y misión, muchas veces dejan de lado los valores que también deben forjarse en su personal; es necesario saber y reconocer que estos tres parámetros sirven como brújula de toda la empresa. Volvámonos pioneros de las buenas prácticas, usemos el potencial humano en su máximo para generar cambios tanto en lo laboral como en lo personal.