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07 de abril Por Cursalab comentario

Cómo aplicar el Internet del comportamiento a mi estrategia de ventas

Con la evolución de la tecnología e internet, cada vez son más los dispositivos electrónicos que tenemos en casa y a toda esta red de objetos interconectados se le conoce como el Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés). De esta malla de elementos se desprende el Internet del comportamiento, término del que te hablaremos a continuación y que deberías tomar en cuenta en tu estrategia de ventas.

Vayamos por pasos: ¿qué es el Internet del comportamiento? Con este concepto nos referimos al procesamiento de toda la información que proviene de los distintos equipos tecnológicos que hay en casa y que se utiliza en el día como celulares, tabletas, laptops, etc. En otras palabras, la red de objetos interconectados guardan una data que es enviada a la nube y que se transforma -a través de algoritmos- en conocimiento clave y valioso como intereses, gustos, preferencias y comportamientos. A todo este proceso se le conoce como Internet del comportamiento.

¿Es importante? Sí, porque nos permite conocer a nuestros clientes y saber con qué clase de estrategias podrían sentirse más atractivos a determinados productos. Si conocemos al público, tan solo nos quedará por crear una estrategia acorde a sus necesidades, gustos y comportamientos. También hay que tomar en cuenta que aplicar estos estudios estadísticos que nos hablan sobre el perfil del consumidor es complejo si no es que no se sabe hacer con cuidado, ya que se debe respetar la información privada del consumidor para evitar temas éticos o legales.

Ahora que ya sé qué significa el Internet del comportamiento, ¿cómo lo aplico en mi estrategia de ventas? Todo dependerá del tipo de negocio o producto tengamos en la cartera. Pero, básicamente habrá que combinar las tecnologías para recopilar información de los clientes; desde el reconocimiento facial, el rastro de ubicación o big data en general. Todo eso se sincroniza con procesos claves como compras en efectivo, búsquedas, tiempo de permanencia en determinados espacios o usos de dispositivos. Gracias a esto conoceremos el comportamiento del usuario y podremos anticiparnos con mejores campañas o publicidades personalizadas. 

Sumado a esto, con el Internet del comportamiento conseguimos información de toda clase: datos comerciales, uso de redes sociales favoritas, monitorización de la actividad física, tiempo que salimos de casa o trabajamos, frecuencia con la que vamos a comprar, etc. Por otro lado, el Internet del comportamiento y el proceso que hay detrás de este ha de ser realizado o controlado por un equipo especialista en el tema, tales como las áreas de marketing de la propia compañía o con consultoras externas, como es el caso de Cursalab.