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24 de junio Por Cursalab comentario

El confinamiento en su etapa final: ¿Están realmente las empresas preparadas para esto?

Iniciemos dejando algo en claro: La persona que ingresó a cuarentena, no es la misma que saldrá al terminar esta. Desde el aspecto físico (por el uso de mascarillas como ejemplo base) hasta las nuevas estructuras de pensamiento que nacieron a raíz de la confinamiento, definitivamente hemos cambiado y debemos estar prestos a convivir con nuestra nueva realidad. 

Si bien los márgenes restrictivos irán bajando paulatinamente, todos los sectores deben estar preparados para  volver a recibir a sus colaboradores en escenarios totalmente distintos, teniendo en cuenta que no sólo es el espacio físico el que cambiará sino que sus decisiones también influirán en el destino de los colaboradores. 

¿Qué deben prever los departamentos de recursos humanos? CursaLab te brinda 5 recomendaciones a tener en cuenta: 

  1. Eficiencia del trabajo remoto: Pregúntate qué tan efectivo fue tu equipo con el homeoffice; necesitamos internalizar que el trabajo remoto no es algo rutinario, que no durará sólo una temporada sino que ya se ha implantado en los sistemas de trabajo como parte del desempeño de funciones. Si bien hay colaboradores esenciales en oficina, mantener a los colaboradores con buenos índices de rendimiento en trabajo remoto mantendrá al equipo compactado. 

  1. Salud en el trabajo: En los espacios físicos, es importantísimo respetar el distanciamiento usando señaléticas y proporcionar los implementos de higiene para mantener lugares de trabajo compartido altamente salubres. Es necesario evaluar la implementación de un comité especializado encargado de velar por la salud de los colaboradores y supervisar el uso de ambientes en común, además de escuchar las inquietudes de los colaboradores para brindar seguridad dentro de la oficina. 

  1. La comunicación sigue siendo la clave: Si bien las maneras de interactuar han cambiado, los líderes de equipo necesitan reforzar la empatía y el interés por los miembros que realizan trabajo remoto para reemplazar aquella cercanía que nos brindaba el contacto diario. Es normal que aquellos enlistados a regresar a ambientes físicos presenten emociones negativas como miedo o se sientan tensionados por el temor al contagio, por ello es importante que se cuide también de su salud mental. Pero, por sobre todo, los encargados de direccionar al equipo deben asegurarse que todos comprendan y apliquen los planes de la empresa para prevenir la propagación de la enfermedad. 

  1. Realiza un mapeo de posibles riesgos: Si bien la reincorporación implica a una persona en particular, hay que recordar que esa persona va sobrecargada de la preocupación de un posible contagio que podría hacerse extensivo a su familia, por lo que algunos preferirán seguir en casa por el temor a la sobrexposición. Teniendo en cuenta que requerimos al personal en oficina y reconocemos su papel en el desempeño de la compañía, es importante también velar por la seguridad familiar y de su futuro. Otro de los riesgos a incluir puede ser el transporte y la alimentación en horario de trabajo.

  1. Identifica y categoriza a tu personal: Además de reconocer al grupo de población vulnerable, es necesario reconocer aquellos colaboradores esenciales, poco esenciales y no esenciales en oficina para evitar aglomerarlos y sobreexponerlos. Potenciar la red de trabajo virtual confiando en la transformación digital es la mejor apuesta en este momento. 

Plantémosle la cara al futuro, veámoslo a los ojos, hablemos con él; sólo así llegaremos a sentirnos nuevamente incluidos en este sistema emergente, cambiado en el cual también encontramos beneficios.