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06 de abril Por Cursalab comentario

Internet of things: el otro aliado en nuestra batalla viral

De seguro escuchando alguna vez las noticias te has maravillado sobre la nueva app que apoya a los médicos diagnosticando algún tipo de cáncer o te pareció increíble ver cómo funciona un refrigerador que te avisa sobre qué producto se está terminando. Incluso en épocas de confinamiento, lo más probable es que hayas visto videos de drones paseando a mascotas en algunos países de Europa y cámaras infrarrojas usadas en lugares como China para capturar la temperatura corporal emitida en una pantalla de realidad virtual y en tiempo real. ¿Cómo se le denomina a esta nueva serie de destrezas? El internet de las cosas o Internet of things (IoT).

El trabajo remoto (desde el home office hasta el eLearning) ha puesto más vigente las bondades del internet que eran conocidas por un sector determinado o, en algunos casos, ignorado por incredulidad. ¿En qué resultó? En que nuestro proceso de adaptación sea rápido por encontrar beneficios como gestión económica, del tiempo y de talento menos caótica.

Los escenarios más frecuentes en los que actúa el IoT son:

  • Inteligencia Artificial: Se tiene previsto que para el 2023 se triplicará el uso de inteligencia artificial y en demás servicios basados en plataformas inteligentes. En el sector salud, por ejemplo, hemos visto a ciudades desarrolladas usando desde termómetros infrarrojos hasta robots para atención a personas potencialmente contaminadas. Así como el ambiente físico deberá adaptarse, el personal también deberá tomar las medidas necesarias en cuanto a capacitaciones virtuales, como las impartidas por CursaLab para empresas, y sobre todo la interiorización de la importancia de los beneficios elevados de estos avances.
  • Infonómics: Esta teoría considera la información como un producto estratégico, otorgándole un valor económico por una mayor demanda de producción y consumo de información. Explicado a manera sencilla aplicado a la actual pandemia: Una bolsa de datos recogida por una empresa puede ser utilizada por otra como parte de una investigación, como por ejemplo identificación y cuantificación de población vulnerable.
  • Sincronización de dispositivos: smartphones, smartwatches, Smart TV’s, laptops, tablets. Todos estos dispositivos tecnológicos a la mano para trabajo remoto, distracción, información, etc. pueden estar vinculados para aumentar nuestra productividad en el ámbito personal, profesional y laboral. Podemos acceder incluso a información en tiempo real y disponer de apps creadas para descartes de enfermedades mediante autoevaluaciones. Dentro de muy poco, equipos industriales, residenciales, logísticos, etc., llegarán a tener la capacidad de estar interconectados y serán de apoyo al tomar diferentes acciones para en un futuro detener la propagación de nuevas cepas de virus.

Si bien vivenciamos un hecho sin precedentes, estamos mucho mejor preparados para la lucha que en otros siglos para brindarle soporte a nuestra salud y economía. El Internet de las cosas se visualiza como una de las más grandes barreras de contención para mejorar nuestra capacidad de adaptación y reacción. Entonces, es necesario preguntarnos como empresa qué pasos estamos dando para que nuestra aplicación a estos nuevos sistemas sea el más rápido, preciso y productivo.