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03 de octubre Por malcolm comentario

Muchos empresarios están convencidos de que por el simple hecho de adquirir tecnología de punta o de vanguardia ya se están transformando digitalmente, y es muy claro que no se trata de sustitución tecnológica.

 

Debemos considerar la transformación digital como un proceso completo, donde esté involucrada toda la organización y sobre todo comprender que los softwares no son los que necesitan actualizarse sino la mentalidad de los gerentes y trabajadores.

Para el 2025 se ingresará el primer modelo de inteligencia artificial quien toma decisiones con más información que un humano, esto nos hace ver la velocidad con la que estamos avanzando y que nos urge adaptarnos a los cambios para ser sostenibles en el tiempo, las empresas que no lo hagan corren el riesgo de desaparecer.

Recordemos, la transformación digital es un proceso por el que las empresas cambian y organizan nuevamente sus formas de trabajos y demás estrategias para obtener beneficios futuros gracias a la implementación de tecnologías; si queremos ir un poco más allá de la definición se dice que es un cambio cultural y estratégico que debe ser respaldado por la directiva e impacte a todos los involucrados.

En ocasiones cuando decimos que la transformación digital no tiene que ver solo con tecnología, la gente se confunde, pero luego que se les explica el verdadero sentido, se comprueba la teoría de David Rogers (Columbia Business School): “La transformación digital no es cuestión de tecnología, sino de estrategia, liderazgo y nuevas formas de pensar.”

Para todos aquellos que desean transformarse digitalmente deben analizar primero al cliente, quien es el centro del modelo; luego los procesos que apoyan a la transformación, y englobando todo están las personas quienes se encargan de llevar a cabo todas las tareas para lograr el objetivo, ellas son las más importantes, pero normalmente no se toman en cuenta o no les dan el valor que corresponden.

Iniciamos con la organización, la visión y el liderazgo, si no tenemos compromiso de todo el equipo directivo en cuanto a movilizar la empresa, será muy difícil lograr la transformación digital; en segundo lugar, se considera el talento digital; tenemos que observar y ver el ritmo con el que actúa la fuerza laboral, la cual está integrada generalmente por millennials; en quienes el valor que marca la diferencia no es el dinero, ni la tecnología sino que es el talento y su creatividad lo que permite usar herramientas para obtener procesos innovadores.

Las organizaciones deben evolucionar también el área de recursos humanos, en el sentido que hay que motivar al personal para que puedan desarrollarse digitalmente y potenciar su ingenio e innovar. Por otro lado, debemos mover la cultura de la empresa hacia lo digital, desde los directivos hasta cada colaborador.

Las empresas están apostando a tendencias progresistas que estén relacionadas con la flexibilidad laboral y entornos con buen clima organizacional. En este sentido, la tendencia se inclina a la idea de Richard Branson:

“Los clientes no son lo primero. Lo primero son tus empleados, si cuidas de ellos, ellos cuidarán de tus clientes.”