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12 de agosto Por Cursalab comentario

¿Qué es y qué no es el Microlearning?

El Microlearning es concepto que ha tomado vigencia en los últimos años dada la explosión de Internet y las aplicaciones digitales

Los procesos de aprendizaje cada vez se diversifican más, principalmente por la influencia de Internet. Hace 30 años, era difícil creer que se podrían dar clases virtuales a través de una computadora. Sin embargo, en los últimos años estas se han ido asentando de manera significativa. 

En el Perú, por ejemplo, dada la difícil situación provocada por la pandemia de la COVID-19, el Gobierno implementó un programa conocido como Aprendo en casa, con el que buscaba llegar a los alumnos de todo el país gracias a la TV, radio e Internet. Por otra parte, las entidades privadas han utilizado también las aplicaciones digitales.

Justamente, un término que ha tomado más fuerza es el Microlearning. Pero, ¿a qué se refiere esta palabra? o, ¿en qué se diferencia del E-Learning (el cual ya explicamos aquí)? A continuación, te contamos qué es y que no es el Microlearning, así como también te mostramos un par de ejemplos. 

Definición del Microlearning

En primer lugar, el Microlearning es una palabra en inglés que se traduce al español como microaprendizaje y -en términos prácticos- se refiere a una metodología de aprendizaje basado en el consumo de pequeñas dosis de información. Es decir, durante los minutos de descanso de una persona, esta puede sacarle provecho viendo videos cortos, revisando diapositivas, leyendo datos concretos o escuchando podcasts.

De esta forma, las empresas pueden ofrecer a sus usuarios contenido especializado y directo sobre determinados puntos; y -lo mejor de todo- es que dicha información se puede revisar conforme a los horarios que uno tenga (formales o no formales). Además, estas dosis se suministran de manera continua, lo que genera una cultura de aprendizaje en cada uno.

Cabe destacar que el Microlearning consiste en cortas y precisas dosis de información, por lo que es vital que estas sean pensadas para un formato no extenso (lo más corto posible) y que esté adaptado a los dispositivos de escritorio o, principalmente, a los móviles. Así como las populares Historias de Instagram o los videos de TikTok, solo por dar dos casos. 

Qué no es Microlearning

En ese sentido, aparece la duda: ¿y qué no es Microlearning? Todo lo contrario a lo profesado hasta el momento: videos tradicionales de horas (charlas completas, por ejemplo), lecturas extensas (libros o ensayos), cursos de años de duración y contenido que no sea responsivo o interactivo con el público. 

Buenos ejemplos de Microlearning vendrían a ser Primer de Google, una plataforma para móviles en la que podremos aprender de marketing digital; aplicaciones de enseñanza de idiomas como Duolingo, que se basa en pequeñas dosis de información; o las micro-jornadas o capacitaciones propias de las empresas.  

¿Alguien ha escuchado el refrán ‘menos es más’? El Microlearning se refleja en ello.